martes, 3 de noviembre de 2009

Justicia Poética


X y X. Dos notas musicales. Dos notas musicales que suenan en el inicio de una de las canciones más famosas y emblemáticas de Radiohead. Dos campanadas para ser más exactos. Tan poderosa es la canción alegada que -datos al paso- la escogieron para musicalizar el primer capítulo de la 6ta temporada de Dr. House (si, hay mucho estatal que te mira DR. House, no soy la excepción a la regla) y, tocada “ao vivo” por la mencionada banda el 24 de Marzo de éste año, arrancó lágrimas a quien suscribe y a miles de fans más. Para los que no lo hayan adivinado ya (y por lo tanto no tienen mucha idea de “de qué la va la música las últimas dos décadas”) me estoy refiriendo a la poderosa y venerada NO SURPRISES. Ahora bien “¿Qué carajo tiene esto que ver con la estatalidad? ¿Esta gilada no giraba en torno a las quejas de dos niñas ricas con angustia que se habían embarcado en la tarea de ser empleadas públicas?” se preguntaran… TODO TIENE QUE VER CON TODO.

Cuando uno cree que Jebuz agotó la cuota de agridulces paradojas que le depara la vida al estatal (basta nomás citar el anterior post sobre la palabra mantenimiento y su semántica), llega una mas. La más poética de las patadas en el trasero, para quien tenga aún sensibilidad en el poto: el Gerente de la dependencia donde desempeña tareas el agente que suscribe ha adquirido un timbre para llamar a su personal y si, como lo pueden sospechar, las dos notas que toca son X y X.

Sin entrar en análisis sobre el arcaicismo que representa tener un timbre en vez de cualquier otro medio de comunicación interna más digno y respetuoso para el personal (que no sabía que al ingresar a la planta permanente había también comprado un pasaje en el Delorean al siglo XVII) pregunto: ¿No es irónico que el timbre del “jefe” (Coordinador, Encargado de área, Ministro, como sea que se pueda denominar al superior en la dependencia correspondiente) te recuerde todo el santo día a una canción que te conmueve, entre otras cosas porque contiene la frase “un empleo que lentamente te asesina” y pide que haya silencio?

1 comentario:

  1. Conmovedor!
    No puedo más que sentir compasión ante semejante asociación aberrante! Es herejía!
    Agradezco no haber transitado ese recorrido.
    Ahora el timbre no suena, la autoridad está vacacionando, pero conociendo este sacrilegio siento pánico de ser su próxima víctima en un futuro próximo, temerosa ante la llegada del momento en el que el timbre vuelva a sonar, y lucho por evitar caer en la estatitis virósica que tuerce la voluntad de la spersonas y estatiza el sentido de la vida.
    Concentrate, estamos juntas, resistí! estemos unidas para encontrar el antídoto porque esto... recién comienza...
    Será una lucha titánica... Como Ud. muy bien lo admite: el poema contiene la frase "un empleo que lentamente te asesina" como una advertencia, un presagio, del que el timbre es tan sólo el mensajero.

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